
O de un tipo de Jarandilla de la Vera que cocina y vive a lo ancho, con dos pelotas.

O de un tipo de Jarandilla de la Vera que cocina y vive a lo ancho, con dos pelotas.

O de que ya están aquí las crónicas de Aldabe, en su octava entrega por fascículos.

O de Quercus, un país en continua metamorfosis, y de su singular «alcaide».

O de un albariño singular que ha de servirse bien frío, casi helado.

O del lugar donde Dios creó, sin género de dudas, la fabada.

O de una combinación que nos lleva directos, y por el mejor atajo, hasta el infierno más perverso.

O de un restorán que es como una exquisita gran dama riojana.

O de que llega la séptima entrega de unas crónicas mejores que las de Narnia.
