
O del tipo con más garrote que he conocido jamás de los jamases.

O del tipo con más garrote que he conocido jamás de los jamases.

O de un lugar en la mismísima Torrelavega donde es obligado parar a jalar.

O de cómo disfruta un chef saltimbanqui entre viñedos.

O de que ya están aquí las crónicas de Aldabe, en su octava entrega por fascículos.

O del lugar donde Dios creó, sin género de dudas, la fabada.

O de un restorán que es como una exquisita gran dama riojana.

O de un vino que encierra casi el mismo secreto que el de una buena legumbre desgrasada.

O como dice makinavaja, «la vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida, hay Dios…».
