
O de un albariño singular que ha de servirse bien frío, casi helado.

O de un albariño singular que ha de servirse bien frío, casi helado.

O de una llamada que avisa de la captura de una «hembra» de precioso calibre.

O del lugar donde Dios creó, sin género de dudas, la fabada.

O de un tipo que hace casi de todo y todo bien. ¡Vaya tío!

O de un restorán que es como una exquisita gran dama riojana.

O de que llega la séptima entrega de unas crónicas mejores que las de Narnia.

O del sublime empeño de cumplir un viejo deseo familiar.

O de un restorán sin huerta donde se cocina con swing y a la brava.
