
O de Aulestia-city en plena ebullición, puro “chup-chup”.

O de Aulestia-city en plena ebullición, puro “chup-chup”.

O de un vino nacido al amparo de las peñas de la Sierra de Cantabria, ¡vaya lujazo!

O de los presentadores más golfos de la radiodifusión mundial (sin gorro).

O de puro néctar imperial, ñam, ñam, como una buena compota navideña.

O de las atómicas, terapeúticas y universales perversiones gastronómicas.
