
O de la prueba irrefutable de que Dios no existe.

O de la prueba irrefutable de que Dios no existe.

O de un local que es como una hermosa cabaretera apretada en carnes.

O de otro apunte escrito por el gran Pol-al-pil-pil a propósito de comer sano.

O de la Martina Klein de las bebidas chispeantes, dulce, estilizada y afrutada.

O de que en Cordovín hay unos vinacos del copetín.
