
O de un arroz con leche que es purita dinamita.

O de un arroz con leche que es purita dinamita.

O de un vino con bien de garrote.

O del reino de Ricardo, Iñigo y Asier.

O de un vino redondo.

O de una crema de cecina que se te va la pinza.

O de un vino bien apetecible.

O de una casa fina como el champagne de marca.

O de un vino potente y untuoso.
