
O de uno de esos garitos sin trampa ni cartón, pero con mucha retranca.

O de uno de esos garitos sin trampa ni cartón, pero con mucha retranca.

O de que me las piro a la ciudad natal del gran Hong Kong Phooey.

O de que las tascas están en peligro de extinción y que venga alguien y lo arregle.
