
O de unas latas de ministro de la gobernación, dignas del propio Alain Ducasse.

O de unas latas de ministro de la gobernación, dignas del propio Alain Ducasse.

O de unas conservas que harían perder el sentido al mismísimo Neptuno y su tridente.

O de que ni en nuestros mejores sueños hubiéramos imaginado seguidores como vosotros.

O de que hay que soñar, ¡que la vida es puro carnaval!

O de un desayuno, una comida y una cena en compañía de un payés de Sant Celoni.

O de unas conservas totalmente artesanales.

O de una quesería tradicional y artesana.

O de unas patatas sabrosas a más no poder.
