
O de un aceite que nos pone cantidubi.

O de un aceite que nos pone cantidubi.

O de unas regañas de un adictivo total.

O de unas morcillas morrocotudas.

O de unos bizcochos con los que se caerán de espaldas.

O de una cerveza refrescante de veras.

O de un salmón de aúpa.

O de un vermut que es un espectáculo.

O de una fruta escarchada que se te va la pinza.
