¡Viva el queso!

Nos hacemos los finolis y todo el mundo entiende de cortezas y maduraciones, pero hace bien poco los españolitos éramos incapaces de leer más allá de la caja ovalada del “Caprice des Dieux” y la loncha plastificada de “Tranchette”.

Hoy nos la cogemos con pinzas y horneamos hogazas de cereales centenarios, pero en un pasado muy reciente nos la traía al pairo ser tan cucamonas y el pan era pan, el vino, vino, y el queso, pues queso, términos que empleábamos sin adjetivar.

Bajabas a por pan, cubrías los macarrones con queso y te trincabas un porrón sin rechistar, empleando a lo sumo calificaciones como “de barra”, para no confundirlo con el rallado de empanar filetes, “tierno” o “viejo” para el manchego y “bueno” o “del año”, según el presupuesto familiar.

Fueron mis padres los que me enseñaron a adorar a su santidad el queso, “Président”, “Boursin”, “Société”, “Tartare”, “Kiri”, “Rondelé” o “Boursault”, nombres que me la ponían tan palote como esas entregas semanales de “Interviú” que mostraban soberbias portadas en tiempos en los que tocarse el membrillo provocaba ceguera.

Pasaron los años, aumentaron las dioptrías, y nos sigue luciendo la melena después de tanto tiempo atizando cuñas y cortezas, afinando el morro para plantarnos como yonquis en las queserías que hoy, ¡por fin!, pueblan nuestras avenidas, ¡alabado sea dios!

Solo deseo que los amigos donostiarras de Elkano1 prosperen y tengan salud para procurarme la mandanga necesaria para seguir montando al aire libre esas exposiciones universales de quesos nacionales … Gamoneu, Tronchón, Braojos, Casín, mendiko gazta Aralar, Savel, Picón Bejes-Tresviso, Puig Pedrós, Torta de la dehesa, Luna Nueva, Ondare, Elur, Sugarri, Altejo o Castro Castillo … ¡viva el microbio, la chufla, el vinazo y la grasaza!

@elkano1_gaztagune

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