
O de una llamada que avisa de la captura de una «hembra» de precioso calibre.

O de una llamada que avisa de la captura de una «hembra» de precioso calibre.

O de un vino ardiente donde los haya que es puro poderío.

O de una combinación que nos lleva directos, y por el mejor atajo, hasta el infierno más perverso.

O de un restorán que es como una exquisita gran dama riojana.

O de un vino que recoge todos los matices del sotomonte en su regazo cristalino.

O del sublime empeño de cumplir un viejo deseo familiar.

O de un tecno-periodista pseudo-hindú que desconfía de los cocineros y excocineros que escriben.

O de un vino que encierra casi el mismo secreto que el de una buena legumbre desgrasada.
