
O lo fácil que resulta llamar al pan, pan, y al vino, vino.

O lo fácil que resulta llamar al pan, pan, y al vino, vino.

O de un vino que hechiza a primera vista y atrapa como una mujer pantera.

O de un templo del bacalao en el mismo centro de Gernika.

O de un chef que vive, guisa, ordena y manda en una reputada cocina 3 estrellas michelín.

O del hijo de Isabel Ayerra, un periodista bravo que va al curro en Tupolev 154.

O de un vino prieto que madurará como las cachas de Sofía Loren.

O de un asador shakespeariano como la copa de un pino. ¡Viva Getaria!

O de una distinguida cocina que esconde el tesoro del Capitán Garfio.
