
O de un vino que de cotizar en bolsa traería de calle a todos los yayos.

O de un vino que de cotizar en bolsa traería de calle a todos los yayos.

O de vivir con las botas puestas, un grito de guerra que nace de la entraña.

O del verdadero Montseny en su salsa.

O de un apunte escrito por Lorentzo a propósito de un obsesivo compulsivo.

O de un chef catalán con dos pelotas que dirige el fogón del Lasarte en Barcelona.

O de un vinaco blanco que lo que tiene «Alta» es la nota.

O de un mordisco de amante, carnoso a más no poder.
