
O de Quercus, un país en continua metamorfosis, y de su singular «alcaide».

O de Quercus, un país en continua metamorfosis, y de su singular «alcaide».

O del lugar donde Dios creó, sin género de dudas, la fabada.

O de un restorán que es como una exquisita gran dama riojana.

O de que llega la séptima entrega de unas crónicas mejores que las de Narnia.

O del sublime empeño de cumplir un viejo deseo familiar.

O de un restorán sin huerta donde se cocina con swing y a la brava.

O de un lugar donde arden las brasas a toda máquina. ¡Es la guerra, más madera!

O como dice makinavaja, «la vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida, hay Dios…».
