
O de una empanada que dejaría pasmado al mismísimo obispo de Mondoñedo.

O de una empanada que dejaría pasmado al mismísimo obispo de Mondoñedo.

O de otros tiempos, antes de estos, tan malditos y tan modernos.

O de una tienda tremendamente deliciosa, repleta de una lista de perdiciones sinfín.
