
O de que ni en nuestros mejores sueños hubiéramos imaginado seguidores como vosotros.

O de que ni en nuestros mejores sueños hubiéramos imaginado seguidores como vosotros.

O de lo más parecido que nos hemos trincado a una sandía veraniega.

O de que hay que soñar, ¡que la vida es puro carnaval!

O de la elegancia innata, que también se embotella.
