
O de un vino que tiraría de culo al mismísimo Zeus.

O de un vino que tiraría de culo al mismísimo Zeus.

O de unos quesos que valen un potosí.

O de un vino que merece la pena.
Bareto de bravo marinero.

O de un vino que es como un torpedo.

O de unos vinos con una personalidad pelotuda.

O de un vino de aúpa.

Comer a la carta es lo más.
