
O de unas mermeladas que sólo de oír los nombres se te hace la boca agua.

O de unas mermeladas que sólo de oír los nombres se te hace la boca agua.

O de un queso tope untuoso.

O de unas hortalizas fetén.

O de un vermut de campeonato.

O de un aceite de relumbrón.

O de una galletas sabrosas y tope caseras.

O de un paté con sabor de aúpa.

O de chicha de la buena.
