
O de un vino fresco que apetece, untuoso, casi femenino.

O de un vino fresco que apetece, untuoso, casi femenino.

O de descorcharlo con un plato de hinojos aliñados: el culmen del gozo sensual.

O de un presente bien quedón en una cena de amigos.

O del estilo Moore pero sin retoques.

O de otra criatura que nos alumbra esta primavera.

O de que vivan los neonatos, ¡sobre todo sin son rojizos!

O de llevarse a la napia un café con su crema recién hecho.

O de remontarse a Eugenia de Montijo, ni más ni menos.
