
O de un vino que nos pone cantidubi.

O de un vino que nos pone cantidubi.

O de un vino con empaque.

O de un vino cuyo único objetivo es alegrar la vida al personal.

O de un vino capaz de bailar con las más «feas».

O de un vino que mantiene las señas de identidad del Bierzo.

O de todo un señor vino.

O de un blanco de altura.

O de un vino que despierta nuevas sensaciones.
