O de un vino vibrante y singular.
27 de agosto, 2015, 08:00

O de unas confituras de calidad.

O de un vino poderoso.

Chez Michel Guérard.

O de un vino de rechupete.

O de un aceite que nos mola.

Pequeño pero matón.

O de un vino que nos hace salivar como mastines.
