Casa Gerardo

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O del lugar donde Dios creó, sin género de dudas, la fabada.

Pero más sabe el diablo por viejo que por diablo

Es una pena que todo lo que aquí escribo no puedan verlo y comérselo en directo, pues la transcripción al folio en blanco de cualquier corrido de manjares, por mucho empeño que uno ponga en la escritura, ni por asomo se arrima al olor, sabor y color con el que se pintan los banquetes. Y aún es peor, si cabe, la glosa de casas legendarias como la que nos ocupa, que desde 1882 ríe orgullosa y sobrevive a sus clientes y a todos los cronistas que se sentaron en su mesa dando cuenta de lo comido y lo bebido.

También he de reconocerles que muchas veces sueño con que este periódico, en vez de impreso, pueda iluminarse con imágenes centelleantes que me permitan largarles crónicas grabadas de lo que me sucede, pues llegarían así más directas hasta sus entrañas sin las interferencias de mi torpe redacción, aunque algunos me advierten por lo bajinis que ese invento es perversión pura que ya existe y llaman televisor.

En el caso de este restorán, lo juro, me vendría de perlas una pantalla colgada de esta hoja de periódico para que pudieran escuchar nítidamente a Ángeles, la gran matriarca de la saga de Casa Gerardo, si la vieran en vivo y en directo destapando su caja de secretos y desvelos me ahorrarían tres mil cien caracteres, que es lo que suman todas estas letras puestas en hilera con sus espacios; disfrutarían de un peliculón memorable digno de Tim Burton con guión delirante, auténtico, vivaz, apasionado y brillante protagonizado por Geli, Marta, el abuelo Manuel, Pedro, Marcos, José Antonio, Daniel y Luis.

Todos los platillos que aterrizan sobre el mantel de este lugar son historias de una tierra empapada de salitre que nos recuerdan que no existe nada más salvaje que el agua de mar, dura como el acero, indomable como la grasa de la sardina que algunos comemos de forma académica, sobre pan y con los dedos; otros, ya sabrán, agarran cabeza y cola y la devoran como si tocaran la ocarina, por aspiración, chupando la espina que resulta bien definida y limpia tras la operación; los Morán son exquisitos y la subliman dibujándola con leche requemada, obteniendo una sardina “lunar” de singular finura, ¿van pillando el punto a esta gente?

¿No me creen? Vayan, vean, cómanla y tráguense el mar. Empiecen por los aperitivos de la casa, sorbo de manzana y ron, bocadillo crujiente de quesos asturianos, croquetas de compango y anchoa con queso en aceite. El asunto se pone serio con la ostra embarrada en café y whisky, platazo digno de comandante Cousteau al timón de su Calypso, le daría un pasmo si la probara antes de otra joya submarina, la navaja con aceite de almendras. Pondrán cuerpo en tierra con el argán blanco o la resina en el plato, qué-sabor-tendría-un-árbol-si-nos-lo-jamáramos, un aliño de nabo daikon y espárragos que saben a zumo de árbol recién exprimido, con todas sus vitaminas y minerales. Otra vez al agua. Zambúllanse en crema fría de fabes con anguila y averigüen cómo saben los océanos si se los dieran concentrados en dos sorbos, uno, de hígados de salmonete tibios con lechuga de mar y, dos, de centolla con sus cacas y patas licuadas. Aún queda. Ventresca de bonito con su piel, guarnecida de verdín-de-roca-trampeado-con-calabacín-que-sabe-a-mermelada-del-nautilus, ¿entienden ahora los límites de la escritura?, salmonete con crema de patata o bacalao con papada que también han de probarse.

Y llegará su majestad La Fabada de Prendes con mayúsculas, vestida de albero y grana, mantecosa, sólo los valientes son capaces de tocar el guiso tradicional y llevarlo de regreso al futuro.

Terminarán cogiendo una manzana 100% del frutero mágico, que desgrasa y prepara para la crema de arroz con leche mecida en su fuente, de finos cabellos dorados, aunque lo mejor del postre se lo comen en cocina: son los posos de la olla de arroz recién hecho.

Bandidos.

Casa Gerardo

Carretera Avilés-Gijón km. 9

Prendes-Asturias

Tél.: 985 887 797

www.casa-gerardo.com

info@casa-gerardo.com

COCINA Nivelón

AMBIENTE Campestre

¿CON QUIÉN? Con amigosEn parejaNegocios

PRECIO 60 €

Publicado el 30/10/2009 en el suplemento GPS de El Correo y el 31/10/2009 en el Diario Vasco

Crédito fotográfico by Ángel Díaz

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3 pensamientos en “Casa Gerardo

  1. Oscar

    David, menudas fabadas y arroces con leche me he jalado yo en Casa Gerardo desde pequeño…

  2. David de Jorge E. Autor

    oscar, vaya envidia, debes tener las pestañas largas y brillantes por tan fausto motivo… viva casa gerardo!

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