O de uno de los albariños más atómico que hemos probado en tiempos.
28 de marzo, 2013, 08:00

O de unas empanadas que son bocado «antimorriña».

O de unas conservas que harían perder el sentido al mismísimo Neptuno y su tridente.

O de un albariño con personalidad.

O de un caviar de erizo que sabe a manjar romano del César de turno.

O de un vino fresco que apetece, untuoso, casi femenino.

O de un albariño super champion, apuesta segura donde las haya.
