
Paraíso asequible y sin chorradas.

Paraíso asequible y sin chorradas.

O de un vino que mola un porrón.

O de unas conservas atómicas.

O de un Syrah que nos pirra.

Pureza pura.

O de un vino bien rico.

O de una sidra que nos pone cachondos perdidos.

O de un vino fresco y untuoso.
