
La hoguera de las vanidades.

La hoguera de las vanidades.

O de un vino para darse el gustazo.

O de unos arroces que son un primor.

O de un vino sabrosón.

Más que gavillas.

O de un vino renovado.

O de unas mermeladas brutales.

O de un vino que deja buen poso.
