
O de un vinacho con el brío de los «espíritus» juveniles.

O de un vinacho con el brío de los «espíritus» juveniles.

O de un vino como la Rita Hayworth de antaño, «guante» y figura.

O de lo más parecido que nos hemos trincado a una sandía veraniega.

O de un vino que luce maneras de campeón.

O de un vino resultón.

O de un vino para ocasiones gloriosas.

O de un vino para comenzar el año con buen pie.

O de un vino que nos proporcionará un sano disfrute.
