
O de un chef de raza en París.

O de un chef de raza en París.

O de un vino redondo.

O de uno de los inventos más pelotudos de la humanidad.

¡Más tres estrellas que nunca!

O de un vino demasié para el body.

O de un vino fetén.

O de una fabada pelotuda.

O de un vino como para beberse un quintal.
