
O de comer con las manos.

O de comer con las manos.

O de un vino poderoso.

O de unos yogures que se salen del mapamundi.

O de un vino fetén.

O de vino, amigos y charleta.

O de un vino de raza.

O de unas pastas que son puro pecado.

¡Brocheta’s power!
