
Para quitarse el sombrero.

Para quitarse el sombrero.

O de un vino hecho como dios manda.

O de una horchata de rechupete.

O de un vino con nervio.

O de un lugar frente al Cantábrico en el que huele a Andalucía.

O de un vino que está de rechupete.

O de un libro para disfrutar.
