
O de un lugar donde la cocina cantonesa es la madre del cordero. Un festival cachondo de veras.

O de un lugar donde la cocina cantonesa es la madre del cordero. Un festival cachondo de veras.

O de unos kilos de felicidad grasa sin gota de desperdicio, buenos de veras.

O de un caldo que es de un beber y no parar. Cuidado que puede caer una botella detrás de otra.

O de un tipo que es como el sheriff de Dodge City, el mejor centinela a este lado de la muga.

O del templo entre los templos del producto, sin eufemismos, palabra de vasco.

O del origen de una de las salsas más animadas y recurrentes.

O de un lugar y unos cocineros que llevan en la sangre la raza pura del galgo de carreras.

O de un vino que es como un perfume, todo un océano de fragancias.
