O de un restaurante que rinde pleitesía especial a las carnes y a la materia prima de primera.
29 de enero, 2013, 12:00

O de una panadería a la vieja usanza.

O de un chef que vendería su alma al diablo por un platillo de verduras rehogadas.

O de una tortilla de las que crean adicción.

O de una tasca donde celebrar la vida.


O de una tasca en la que rinden honores a su majestad la tortilla de patata.
