
O de una parrilla purificadora en el mismisimo Madrid de los Austrias.

O de una parrilla purificadora en el mismisimo Madrid de los Austrias.

O de un restaurante donde se nota de veras el oficio.

O de un restaurante con una cocina suculenta.

O de cómo a uno le toman las medidas para calzarle el mejor traje.

O de una gastronomía feliz, generosa y bondadosa.
