Anchoas Sanfilippo

O de unas anchoas en salazón increíblemente buenas.

Lo prometido es deuda, confesamos nuestra debilidad por las anchoas en salazón y juramos que por aquí desfilarían las más guapas, así que siguiendo la guasa, con las de Sanfilippo nos encontramos ante la mismísima Gisele Bundchen del mar, ¡vaya diosa del vicio y el fornicio!, son sobresalientes, increíblemente buenas y lucen un color beige asalmonado perfectamente homogéneo, ¡de flipar!

Pero lo mejor llega cuando las acercas al gaznate, poderosas, con un sabor profundo, salvajes, la anchoa y la salazón se ajustan con una precisión fuera de serie.

La producción es muy limitada, como las joyas del Tiffany & co, elaboradas artesanalmente con materia prima fresca capturada en primavera, limpiando cada filete con meticulosidad para no dejar rastro alguno de piel y espinas. El asunto se consigue con una salazón particular, maduración de 24 meses y un baño de aceite de oliva fino filipino.

En el mercado encontrarán latas de diferentes tamaños presentadas de dos formas, lomos enteros de doce centímetros, y el bocatto o centros de filete, bien recortados, tanto monta, monta tanto, están buenas hasta decir basta.

¡Viva la anchoílla en salazón y el chorizo de Pamplona!

Salazones del Cantábrico, S.A. (Salazonsa)
Zona Industrial, s/n
Argoños 39.197 Cantabria
Teléfono: (34) 942626005
Fax: (34) 942626140
Pagina Web: www.anchoasanfilippo.com
Email: info@anchoasanfilippo.com
“Anchoas en aceite”
Tiras (filetes)
P.V.P.: 12: 19,00 €
P.V.P.: 24/26 : 37,00 €

Bocattos (lomos)
P.V.P.: 40/42 – 29,50 €
30/32 – 24,50 €
17 – 14,00 €

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4 pensamientos en “Anchoas Sanfilippo

  1. David Bonilla

    Se que voy a decir algo que sonará a herejía, pero no consigo disfrutar esa diferencia de precio que hay entre las anchoas “de andar por casa” y las ultra premium como estas.

    Si, es evidente que la anchoa es más carnosa, grande, hermosa… pero no se si eso justifica el dineral que se paga por este tipo de conservas.

    Me parece un fenómeno parecido a “la tontunaca del Gin Tonic” que ahora nos asola ¿Cómo se puede defender la distinción de tantos matices en un destilado con 45º de alcohol? El 99% de la gente no sabría distinguir una Larios de una Hendricks… con este tipo de conserva en puro salazón ¿No nos estará pasando lo mismo?

  2. Lorito

    Creo que con las anchoas pasa igual que con el bonito en conserva, las que hace uno mismo dan cuatrocientas mil vueltas a las de fabrica. Recomiendo que la gente se haga sus propias conservas menos a aquellos banqueros con los bolsillos llenos de estafar que se permiten gastarse 20 europeos por una lata de 12 filetes igual a 6 anchoas. Ojala se popularicen las prensadoras de plástico con muelles para hacerse las conservas uno mismo, no hace falta ser ingeniero nuclear, solo comprar unas anchoas, las mas grandes que encontréis en la pescadería y colocarlas en la prensadora intercalando capas de sal. Hay que curarlas poco para que queden carnosas y no tan saladas, en contra de aquellas que son puro sal con una mordida mas parecida a la mojama que a otra cosa, luego coger las pinzas de la novia y depilarlas como si estuviéramos depilando la almeja de nuestra parienta para luego rechupetearla, esto es fundamental, no queremos encontrarnos ni un rastrojo púbico al igual que no queremos encontrarnos las espinas cuando mordemos y tragamos con ganas una anchoa. Esta época de crisis nos tiene que retrotraer a que hagamos las cosas nosotros mismos con nuestras manos sin andar comprando a nadie lo que perfectamente podemos fabricar en casa, entre tantas otras cosas anchoas en salazón.

  3. Roberto Melzi Klauer

    Me hace acordar al famoso ” Aire de Escocia” vendido en latas .
    Una tremenda tontería para atrapar a tontos .

  4. Juan

    No estoy de acuerdo con vuestras opiniones, para nada. Creo que la diferencia de precio esta justificada por varias razones: en primer lugar la materia prima que se utiliza. El bocarte que se utiliza, (anchoa llamamos en Cantabria al producto resultado de la elaboración ), es de un determinado tamaño que se mide en “granos”, y por supuesto capturado en el Cantábrico.
    En segundo lugar , lo que encarece el producto en mayor medida es la mano de obra; puesto que en las factorías conserveras casi todo el proceso de elaboración se hace de forma artesanal. Las “sobadoras” eliminan manualmente todas las pequeñas barbas de las anchoas , las envasan y pesan hasta que llegan a una cinta transportadora que las lleva hacia una maquina que se encarga de rellenar con aceite de oliva y posteriormente cerrar el envase.

    Lo mismo que somos capaces de apreciar un buen vino o un buen jamón , porque en estos productos también existe mala regular y buena calidad; deberíamos apreciar un producto como las anchoas.
    Por cierto, a que no os parece lo mismo un Dacia que un Renault. Seguro que encontrais rápidamente justificación en la diferencia de precio, y lo curioso es que los dos tienen ruedas, volante y nos sirven para desplazarnos.

    Un saludo de un consumidor.

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